Anochece, volviéndose todo más oscuro, más frío, más solitario. Incluso pese a la compañía, algo falla. Tal vez solo sea una cosa la que falla, pero es algo que sostiene lo demás, y todo se derrumba. Cae la jarra de agua fría, el bofetón que hace que despertemos de nuestro ensimismamiento. Cae como una verdad absoluta e inexpugnable, algo absoluto e insalvable. No hay más opción que aceptarlo y seguir adelante. Por desgracia. De nuevo llegaba y con fuerzas renovadas ese sentimiento de vacío. La soledad por la pérdida de cosas a las que, tras años, uno se acostumbra. La añoranza y tristeza. Esas repentinas ganas de llorar, o peor aún, esas irremediables ganas de ir andando si hiciera falta y besarla. Esas ganas de que todo lo sucedido desde hacía un mes no hubiera ocurrido. Ese deseo de no estar roto y acomplejado.
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Esa enfermiza nostalgia que cuando menos debería pensar en ella, más lo hago. El simple hecho de saber que ya no es "mia" hace que recuerde constantemente todo lo que no volveré a tener con ella. Y la echo de menos conforme el abismo entre nosotros crece y ella se aleja de lo que antaño éramos nosotros. Pero yo sigo en primera línea, observando como un masoquista cómo ésto ocurre, aunque lo prefiero así.
Pienso, y ella es la protagonista de mis pensamientos. A veces pienso en cómo podría haber mejorado las cosas con ella. En qué haría si siguiéramos. Qué veríamos, a qué jugaríamos, los besos, los abrazos, las caricias, el sexo. Anhelo tanto su mente como su cuerpo, maldita sea. Esa combinación entre su atractivo y lo genial que es su compañía. Y es que con ella a mi lado sentía que todo era mejor y daba una razón a las cosas que hacía. Nos teníamos mutuamente para contarnos las cosas, y ahora se me hace muy raro que esas cosas hayan cambiado, no tener esa especie de rutina de hablar por la noche y que tanto echo de menos. Poder escuchar su voz y que me cuente qué ha hecho durante el día y sus problemas. Y cuando por algún casual la oigo grabo en mi cerebro tanto como puedo ese sonido para que no muera el recuerdo de su voz.
En resumen, la echo mucho de menos, pero poco a poco recordándome a mí mismo que así será mejor para ambos a la larga espero conseguir estar mejor aunque sea. Aunque eso no cambiará el hecho de que ella ha sido el mayor capítulo de mi vida y he vivido tres años más o menos a su lado. He aprendido más que nunca lo que es convivir con alguien al estar a veces bastante tiempo juntos, he aprendido a intentar no ser tan cabezón y pensar con la cabeza lo más fría posible para no soltar cosas exageradas o que no pienso por el calentón del enfado. He aprendido que tal vez no sea muy bueno como novio en algunas cosas y debería mejorar probablemente el demostrar que quiero a esa persona, cosa que no se me da demasiado bien. Puedo decir muchas veces "te quiero" y cosas así, acariciar y abrazar y dar besitos, pero a la hora de demostrar eso de otras formas no soy muy bueno, no. Normalmente si no es escribiendo no sé transmitir esas cosas. Excepto con mi mirada, creo que con mi mirada soy capaz de transmitir esa ardiente llama que arde en el pecho cuando amas. Bueno, somo se suele decir... tiempo al tiempo. Lo que tenga que pasar, pasará. Y no me refiero al destino, si no a intentar no darle vueltas y lo demás ya irá viniendo con el tiempo.
Ojalá fuese pronto. Necesito alguien que me de algo de mimos, la verdad.
Bueno, no sé cómo concluir esto, así que good bye ~
Supongo que es normal que esté así, pero no me gusta. Siento una enorme necesidad de atención. A poder ser de ella, pero si no de alguien aunque sea. Necesito abrazos y mimos. Necesito hablar y contarle a alguien lo poco que he hecho ese día y que ella me cuente lo que ha hecho también. Deseo que alguien me eche de menos y se preocupe por mí. Que haya alguien que esté detrás de mí intentando incitarme a que haga algo con mi vida. Ven ya, chiquilla, seas quien seas. Necesito que llegues a mi vida.
Así, conforme acababa el verano, todo terminó. O al menos... lo que yo quería. Fue la calma antes de la tempestad. Y entonces llegó. Si bien los sentimientos de ella parecían haber ido a menos, no fue solo eso. Llegó alguien más y al parecer surgió la chispa. Sí, esa chispa, la que te hace sentir el hormigueo en el estómago, la que te hace anhelar saber más y más sobre esa persona, la que te hace echar de menos su presencia pese a que haya pasado poco tiempo desde que estar juntos. Yo no podía hacer nada frente a eso. De hecho aunque hubiera podido, ¿debería haberlo hecho? Probablemente no. Para qué interponerme en su camino sabiendo que es mejor. Pero jode, jode mucho. Es insoportable la idea de que aparezca alguien que sea mejor, la idea de saber que no solo estará mejor así, si no que probablemente ya lo está mientras yo estoy hundido y amorosamente acomplejado. Más aún teniendo en cuenta que no es la primera vez que el no estar conmigo se convierte en la mejor opción. ¿Pero acaso es una sorpresa? ¿Qué esperaba yo, que fuese todo magnífico mientras me toco los huevos? No sé a dónde coño voy con mi vida. No hago absolutamente nada. Y aunque pienso en ello y me siento muchas veces mal por este hecho soy practicamente incapaz de tomar las riendas y dedicarme a esforzarme por lograr algo para mi futuro laboral. ¿Así como va a querer alguien estar conmigo a la larga? No sé, tal vez sea cierto lo que pensé hace tiempo y no estoy hecho para las relaciones, al menos no para relaciones largas. Aunque para empezar debería demostrar estar capacitado para dejar el nido algún día y ser independiente para poder tener una relación duradera... No sé, lo que sí sé es que se me rompe el corazón cada vez que me planteo si ella me echará de menos o él es capaz de llenar ese extraño vacío que causa la ausencia de la persona con la que has estado durante tres años. Y no puedo olvidar esa última vez que la vi, alejándose de mí así como su amor lo hizo tiempo atrás devolviéndome a la amarga realidad que tenía que afrontar. Es curioso como todo lo que yo pensaba que ocurriría acabo torciéndose. Yo pensaba que lo nuestro a la larga no funcionaría por chocar nuestras formas de ser y sin embargo estaba con más fuerzas que nunca para luchar por ello porque la quería. Pensaba disfrutar de las vacaciones y ayudarla a estar lo más contenta posible para olvidar los demás problemas que pudiera tener y ayudarla y apoyarla con lo que quisiera hacer con su futuro. Y al final la he ayudado y apoyado a estar con él. La he intentado tranquilizar cuando se rayaba y le he dicho lo bien que creo que le podría ir con él. Y no mentía, pero como ya dije antes, duele. Es contradictorio porque quiero que sea feliz, pero desearía que pudiera serlo conmigo y no con otro. Desearía poder volver atrás en el tiempo y hacer las cosas mejor. Pero no puedo, así que tendré que aprender todo lo que pueda de lo que hice mal para no repetirlo a poder ser.
Y así ha sido mi ansiado "summer paradise". Una vil mierda. O al menos parte de él.
Todo cae bajo su propio peso. Lo que yo mismo construí a base de amor y problemas, de risas y lágrimas, se estremece y resquebraja cada día más. Yo me hallo en la cima, contemplando cómo, a lo lejos, un nuevo lugar surge. Un lugar que por lo que veo parece tranquilo y seguro. Observo el vacío que cae bajo mis pies, insondable y oscuro. Recuerdo haber estado ahí. Fue hace tanto tiempo... que apenas habitaba dicho recuerdo en mi memoria. Tampoco es que quisiera recordarlo, desde luego. ¿Quién querría? Sobre dicho lugar se cierne la monotonía y el vacío, acompañada por la soledad y la tristeza. Pero recoges lo que siembras, y yo sembré zarzas en lugar de rosas, sembré cardos en lugar de amapolas. Tal vez el tiempo me hizo despreocuparme más en algunas épocas y desatender la estructura que yo mismo tanto quería pensando "bueno, yo ya lo tengo, ¿qué podría pasar?". Pero claro que podían pasar cosas, y hace tiempo que empecé a darme cuenta. Lo que mi lugar proporcionaba no era lo mismo que antaño. El lugar había cambiado, y el cambio no resultó agradable. Luché mentalmente contra este suceso, pero no tuve éxito. Soy lo que soy. No lo planeé, pero sí detesté que ocurriera el cambio. Siempre supe que el tiempo deteriora estas cosas, y acepté la dificultad del reto pese a que en algunas temporadas me pareciese que no iba a lograrlo. Sin embargo es ahora, cuando más fuerzas para lugar con todo mi corazón tengo, cuando se avecina el derribo de todo lo que creé. Tal vez haya algún modo de pararlo, pienso yo. Eso es lo que deseo para mí. ¿Pero es lo mejor? Lo pienso y lo vuelvo a pensar. Constantemente termino pensando en ello. Mi conclusión no es positiva: siento que, pese a que duela, tal vez quien me importa esté mejor así. Cada vez que llego a dicha conclusión, sin embargo, otra parte de mí parece morir en mi interior. Me pregunto a mí mismo qué debería hacer. ¿Debería derribar yo mismo lo que tengo y retirarme para no molestar? ¿Debería tratar de luchar por un buen futuro a su lado? Haga lo que haga, sentiré que estoy actuando mal me temo. Así que espero que aunque me sienta así, pueda decir que no me arrepiento por no haberlo intentado. Que no me arrepiento por haber podido disfrutar todo el tiempo que pude de este mágico lugar. Podré gritar al mundo que amé y fui amado. Si al final ocurre lo que más temo, seguiré pudiendo guardar en mi memoria los buenos y los malos momentos, y sabré que sin bien no hay mal y viceversa. Si caigo, caeré, pero me alegraré por quien se mantenga en pie. Si no caigo, seguiré luchando como debí seguir haciendo con más intensidad tiempo atrás. Y si no lo hago, yo mismo destruiré lo que tengo para no dar más problemas y cosas que no son las que se esperan de mí. Haga lo que haga, intentaré salir adelante con una sonrisa en la cara, pues no quiero que nadie sufra. Quiero que el mundo esté bien, y aunque el mundo es enorme y yo soy una mota de polvo en el universo, tal vez puedo aportar mi granito de arena en situaciones más pequeñas o con alguna persona sin más. Deseo ser más fuerte que nunca y encontrar la fuerza para seguir construyendo algo mejor, o para resistir la caída que me espera en caso contrario y defenderme ahí abajo. Pero por encima de todo deseo ver su sonrisa. Da igual lo que me pase a mí. Eso no es nada si gracias a ello su sonrisa es más radiante que nunca. Será su felicidad la que hará que sienta que, sea la decisión que sea, es la correcta.
Sigue a tu corazón y toma lo que más feliz te haga y jamás olvides cómo sonreír, pues el mundo siempre me parece un lugar mejor cuando lo haces.
Te quiero, pequeña.
Hoy, 21 meses después de haber empezado juntos, puedo seguir diciendo que te quiero tanto o más que antes, que disfruto del mero hecho de observarte, que adoro el hacerte reír, que me hace feliz dar algo de alegría a tu vida, que sigo queriendo luchar por nosotros. Puedo decir que pase lo que pase, jamás me arrepentiré de haberlo intentado, porque me di cuenta rápidamente de que eras especial para mí, de que no podía dejarlo pasar y ver cómo desperdiciaba la oportunidad de estar con una persona tan maravillosa como tú. Quiero que sepas lo mucho que pienso en ti, que sepas que no puedo evitar recordarte por mil tonterías distintas cada día, cosas nuestras, lugares que me recuerdan a ti, el hecho de echarte de menos y más cosas. Porque eres una parte indispensable de mi vida, pues eres la dueña de mi corazón, así que cuídalo :P
Esto no es algo muy currado, no es algo muy largo, no tenía pensado escribir (se me había ocurrido, pero no sabía qué decir), pero no sé, de repente, sin más, me ha dado por abrir el blog y decirte lo mucho que me alegro de tenerte en mi vida, pues endulzas mis días, y aunque alguna vez pase alguna cosilla mala (lo cual con paciencia y tiempo hemos conseguido que tampoco sea demasiado frecuente), sé que estás ahí, sé que me quieres, y eso me ayuda a seguir esforzándome día a día para sacar lo mejor de nosotros mismos.
Te amo, peque
Es una lástima no poder verte hoy, pero realmente es una látima no poder verte tampoco el resto de los días, lo único bueno es que mañana es viernes, mañana te veo y por fin puedo acariciarte, besarte, abrazarte, darte besitos, decirte en persona cuánto te quiero y recibir bofetones de magnitudes inimaginables cuando no controlas tu fuerza. Hoy no tiene por qué ser un día más especial que los demás, pues el amor hay que demostrarlo cada día, no un día al año, pero voy a ceñirme un poco a la tradición del corte inglés y escribirte esto, que yo soy un chico muy tradicional...vale, no.
Quiero recordarte que eres muy mona, adoro cuando te preocupas por mí, cuando me tiras indirectas (pese a que apenas sé qué decir, pero las pillo, por lo cual supongo que cumplen su objetivo), cuando me miras con cara de boba... Me revienta que te subestimes tanto, que pienses que eres una caca y cosas así. Vales mucho mucho, como mínimo si alguien como Torbe te ofreciera dinero por sexo tendría que darte 2.000€ (como el triple de lo habitual, y eso como mínimo, que luego aún puedes regatear!). Vale, fuera de coñas, eres una chica genial, no digo que seas perfecta, nadie lo es, pero no por eso ya somos una caca al sol. Tienes tus preocupaciones, miedos e inseguridades, como lo tenemos todas las personas. Pero sabes demostrar a la gente que te importa que son importantes para ti, sabes sacar sonrisas (a veces incluso cuando no quieres sacarlas, pero eso es porque yo soy retrasado mental), y en definitiva eres una novia genial. No quiero perderte por nada en el mundo, quiero intentar hacer algo no solo por mí, sino por un futuro contigo (bueno, eso es a la vez por mí también, porque YO quiero estar contigo, pero también por ti D:). Quiero vivir contigo o más cerquita tuya, y poder verte tan a menudo que ya no sea nada casi exclusivo el poder ver mi flequillo amorfo al levantarte, pero aún así siendo especial estar junticos. Porque para mí sea lo que sea, si es contigo, es especial, no porque mi mamá me diga que yo soy especial, sino porque tienes algo que haces que mis días a tu lado sean lo mejor que puedo tener, y solo del hecho de pensarlo sonrío por imaginarte conmigo.
Va a ser una puta mierda de entrada, pero bueno, siempre me pasa lo mismo T_T
Te amo mucho, peque <3 p="">
(PD: Perdón por poner tantos paréntesis) (.)(.)(.)3>
A veces creo que olvidas un poco lo importante que eres para mí. Que tu sonrisa es lo más bonito que puedo desear, que cuando me miras simplemente me siento bien por dentro (y en caso de mirarme cuando estoy enfadado, me calmas). No sabes lo jodidamente imprescindible que resultas para mí. No imagino un mañana sin ti, eres todo lo que yo podría querer. No puedo imaginar un mundo en el que ya no estés conmigo, en el que te haya perdido, pues has de saber que no hay nada mejor que tu compañía, que tu mera existencia ya hace que mi mundo sea mejor, que cuando pienso en qué pasaría si lo dejáramos se me empañan los ojos y sufro en silencio por ese terrible miedo que desearía que no llegara jamás de los jamases. Todas las relaciones tienen sus dificultades, supongo que la mayor de la nuestra es la distancia, esa maldita distancia que no nos permite vernos cuando queramos con facilidad, sino cuando podamos. Yo espero salvar ese obstáculo lo antes posible, sea como sea. Me encantaría, como dices tú, vivir simplemente más cerca e ir poco a poco, pero lo veo difícil por desgracia. Viviría un sueño viviendo cerca de ti, sabiendo que, si me da la gana, puedo presentarme en cualquier momento en tu casa y pasar el rato que queramos juntos, que puedo acariciar tu piel con tan solo un rato paseando. Puedo contemplar ese rostro tan jodidamente hermoso y llenarme de pensamientos de admiración al hacerlo. Si alguien me preguntara qué quiero por navidad, o qué pediría al ver una estrella fugaz, sin duda pediría eso. Creo que debo recordarte tu genialidad, pues conmigo eres muchas cosas, y una de ellas es "genial". Aunque esa cosa en sí conlleva todas las demás, pero... no sé hablar :B
Tú, con tus miradas de odio, con tus chistes malos, con tus risas, con tus torpezas, con los golpes que me das, con tus abrazos repentinos, con tus miraditas de pena... con todo eso y mucho más, todas esas cosas que hacen que tú seas tú, te hacen especial. Tal vez no para todo el mundo, pero sí para gente que te conozca lo suficiente, como yo. Gente que puede ver ese lado tuyo, que puede disfrutarte de verdad. Te amo, podría dar mi vida por ti solo por preservar algo tan bonito como tú. Y aunque a veces te sientas inferior a otras personas sea por lo que sea, recuerda que para mí no hay nada mejor que tú, pues tú para mí eres lo más bonito y mejor del mundo a excepción del helicóptero apache, el helicóptero apache tiene metralletas y misiles.
PD: Odio que se me queden tan cortas las entradas u.u
Te amo, peque ♥
Supongo que todas las cosas pueden terminar, pero la verdad es que hay ciertas cosas que yo no quiero que terminen. No quiero separar mi vida de la tuya, pero a la vez tampoco quiero hacerte daño, cosa que me temo que es inevitable alguna vez (por desgracia u.u). Pero... me martiriza la idea de dejarte marchar, de perderte, perder a la persona a la que amo, perder la persona en la que tanta confianza tengo, perder... perder en la vana lucha por mejorar, por no hacerte tanto daño, por no cometer tantos errores.
e mientras estemos juntos siempre tendremos la oportunidad de poco a poco ir viviendo muchas cosas. Eso me anima, me ayuda a seguir, noto como avanzan las cosas, cómo fluyen, pues sé que sería posible. Podríamos convertir sueños como vivir juntos en realidades. Por desgracia se necesita tiempo, y la simple idea no siempre basta, y más teniendo en cuenta situaciones que no son la mía. Sin embargo sigo deseándolo, igual que te deseo a ti, igual que deseo no dejar jamás de sacar de vez en cuando esa jodidamente preciosa sonrisa que tienes. Ver cómo te pones moñas y me dices cosas bonicas. O, simplemente, tenerte a mi lado para poder atontarme mirándote.
Y aunque esta canción lo dice prácticamente todo, creo que voy a escribir un poquito ya que estoy.
Sé que no siempre estamos bien y que tenemos malas épocas, pero quiero que comprendas que por encima de todo, te amo. Sé que no lo tenemos fácil a la hora de vernos por la distancia, pero no necesito verte para que produzcas esas agradables sensaciones que solo tú produces en mí. Tus mensajes, con tus bromas o burradas, o cuando discutamos, es lo mismo. Si discutimos es por lo mucho que nos importamos, ya que sino no nos pondríamos así, y eso, en cierta manera, demuestra que nos queremos por lo que nos afecta lo relacionado con el otro.
Bueno, y quitando los momentos malos, en los buenos me siento tan bien en mi interior que podría morir tranquilo, pues sé que, aunque me queden cosas por vivir, te he conocido y eso ya es suficiente como para sentir que mi vida ha merecido la pena. Pero me gustaría seguir contigo hasta el final de los días, sueño despierto con vivir juntos, con pasar la vida el uno con el otro. Ver algunos días películas en el salón, irnos de vacaciones fuera de España, fastidiarnos como siempre, bromear como si lleváramos 5 días saliendo. Pues no pienso permitir que mientras pueda intentar algo para que lo nuestro no se marchite, lo haré, pues no quiero renunciar a sentir las mariposas en el estómago cuando estoy contigo, no quiero renunciar a ver tu sonrisa, ya sea porque te rías conmigo (o de mí) o porque simplemente me sonrías moñas. Ni de coña pienso renunciar a ello, pues es lo más bonito que existe en el universo para mí. Y cada vez que me besas el mundo se desvanece a mi alrededor y solo existimos tú y yo. Tú y yo juntos, disfrutando, amándonos. Y daría lo que fuera porque tus besos nunca acabaran, y daré todo de mí para intentar poder tenerlos siempre. Y eso por no hablar, además, de tus abrazos, tus caricias, cuando me coges de la mano, la cintura o lo que sea... Me derrites, eres lo más adorable que podría existir, y haces que te quiera con cada fibra de mi ser, pues para mí no podría haber nadie más como tú, y la única para la que tengo ojos (y corazó, está claro) eres tú. Tu personalidad, que aunque choquemos en esas cosas, es interesante y demuestras con ella tu inteligencia, tu humor, que a veces es casi más absurdo que el mío incluso, tu modo lapa on, que es jodidamente cuqui, y ya si hablara de lo guapísima que eres....
Te amo, pedorrona <3
Hay una gran puerta abierta ante nosotros, una puerta que tú, si quisieras, podrías cruzar o simplemente limitarte a esperar a que en otro momento de tu vida se vuelva a abrir y esperar a cruzarla. Si cruzas esa puerta, vas a perder cosas y evitar perder otras, mientras que si no la cruzas vas a evitar perder unas cosas y perder otras. Siempre es más fácil estancarse en lo conocido, evitar el cambio, esquivar lo nuevo. Siempre es más sencillo no arriesgarse a tener algo malo pese a que incluso el presente ya sea malo, por miedo a que fuera aún peor. Sin embargo, lo que la gente parece no apreciar, es que no somos adivinos, y si no sabemos lo que nos espera, quiere decir que existen posibilidades de que sea mejor que lo que ya tenemos, y, de todas formas, es algo nuevo y de lo nuevo siempre se aprende algo. Sin embargo el miedo parece que es más fuerte y empuja al estacionamiento, a la racionalidad, a dejar de lado al corazón y hacer caso a la razón, aunque la razón venga de alguien de mayor edad que, pese a ser más mayor, su comprensión no lo es, pues para esa persona solo existe lo que ella misma quiere, y aún así tiene el valor de acusar a los demás de egoístas cuando ella es la primera en serlo obligando a los demás a vivir situaciones incómodas, intentando inculcar su mismo modo de ver las cosas a los demás y haciendo chantajes para conseguir lo que quiere. Y por lo que se ve, surte efecto. Pese a no ser alguien que sepa escuchar mucho, que no comprenda lo que sientes, ni nada, es capaz de hacer que te replantees unas cuantas cosas, cosas que destruirían una relación si se hacen de determinada forma.
Y hoy, después de 9 meses, seguimos juntos. Sigue encendida la llama del amor, sigue en marcha nuestro futuro juntos. Sin embargo esto es como llevar el anillo único, cada vez pesa más, en este caso, estar lejos el uno del otro. Cada vez tengo más ganas de vivir contigo, de no tener que despedirme con un "hasta la semana que viene" sino con un "hasta luego". Por suerte tengo la certeza de que, para empezar, este verano va a ser así. Y si todo sale bien, que es lo que yo creo que ocurrirá, no solo será el verano, sino toooodo el tiempo que sea necesario (ya que supongo que algún día nos mudaremos jaja).Ah, ¡y tenemos que ir a italia!
Te quiero, es un hecho. Pero, ¿cómo explicar el por qué? ¿Cuál es la forma más correcta de expresar todo lo que puedo sentir junto a ti? Podría empezar diciendo que el hecho de que tú y yo salgamos hizo que cambiara todo. Antes yo no tenía nada seguro en mi vida. No sabía qué haría, qué quería que ocurriera en el futuro, no sabía por qué seguir y no tenía por qué luchar. Tú has dado un sentido a muchísimas cosas. Ahora sé qué quiero, que es estar contigo. Sé cuál es el futuro por el que quiero luchar a pesar de que a veces, a pesar de luchar por mejorar por intentar hacerlo lo mejor posible, falle. Te has vuelto indispensable para mí. Sí, si te fueras, terminarías por no serlo, pero no porque yo quisiera sino porque no me quedaría más remedio. No quiero imaginar mi vida sin ti, no quiero vivir una vida sin ti. Sé que pueden llegar otras personas y tal, pero yo no quiero que llegue nadie más, solo necesito a una persona y esa persona eres tú. Desde que empezamos a hablar he sentido ese "mono" de ti. Algo que me hace desearte desde el primer instante, que me hace querer hablar, contarte mis chorradas y compartir momentos juntos. Pero no es solo eso lo que tengo ni lo que quiero. Tus besos, abrazos, risas, lágrimas y enfados. Y solo del mero hecho de imaginar la posibilidad de que algún día no quisieras volver a verme, de perder tus abrazos... ¡hasta echaría de menos las discusiones! Solo de imaginar eso noto cómo algo dentro de mí se estremece, algo que me dice que si ocurriera moriría algo dentro de mí y siento ganas de echarme a llorar (como de hecho ahora mismo está ocurriendo pues soy gilipollas y lo he imaginado al escribirlo). No querría perderte, porque no sé si lo sabrás, pero estar contigo es maravilloso. Cuando estoy contigo y me acaricias o me abrazas siento cómo un sentimiento genial me inunda. Ese sentimiento que está ahí, las 24 horas del día, de repente empieza a coger aún más fuerza al tenerte cerca y se aviva al transmitirme tu cariño por mí. Me siento querido y protegido, me siento mejor que nunca. Dicen que el hogar de uno es el lugar en el que tiene su corazón, y mi corazón está contigo. Contigo me siento a salvo como en la seguridad de tu propio hogar. Siento como si estuviéramos solos tú y yo en ese lugar, un lugar que nos pertenece únicamente a ti y a mí, y a nadie más. Luego están las mariposas, esas mariposas tan majas que me retuercen la puñetera tripa. Y es hablar de eso y lo primero que me viene a la mente es ese 27 de mayo cuando no era capaz de besarte, estaba emocionado y a la vez muerto de miedo, y ambas cosas a la vez me producían unos nervios tremendo. Me emocionaba la idea de poder ser feliz junto a ti, pero me aterraba dar un paso en falso y que realmente tú no quisieras nada. Pero allí estabas tú para poner un punto al asunto, pero en este caso un punto y seguido, pues me besaste en aquel primer beso que no fue más que el primero de tantos que nos aguardaban y siguen aguardándonos. Sé que no te ves igual que yo te veo a ti. Para mí eres divertida, con ese humor tan peculiar que a menudo es similar al mío. Eres cariñosa, obviamente con la gente con la que crees que debes serlo, y cuando quieres transmitir ese cariño que sientes he de decir que lo haces perfectamente. Eres inteligente, con una forma de ver las cosas que me resulta muy interesante, lo cual te hace alguien con quién poder tener conversaciones sobre temas profundos. Tienes paciencia e intentas comprender las cosas que ocurren y ponerte en el lugar de la otra persona, lo cual a lo mejor no te he agradecido nunca o no lo he hecho mucho, pero he de decir que realmente te lo agradezco muchísimo.
Estaba escuchando Let it die, pensando en lo que dice la letra.Tú y yo tenemos fuego en nuestra mirada, y no quiero que esa maldita llama que hace que nos deseemos mutuamente se apague. No quiero terminar siendo culpado por ello a causa de mi testarudez y mi cabezonería. No quiero hacer que estés mal, no quiero hacerte tanto daño como para que llores.


